El secretario general de Educación, José Pedro Catalán, ha destacado en la Comisión de Educación y Formación Profesional, que la ratio es «una medida objetiva del sistema educativo». Ha recordado que, desde 2023, la Junta ha ido fijando ratios inferiores a las estatales de forma progresiva en el segundo ciclo de Infantil y en 4.º, 5.º y 6.º de Primaria desde el curso 2023-2024, a las que se ha sumado este curso 1.º de Primaria, donde baja de 25 a 22 alumnos. Asimismo, en el curso 2024-2025 se redujo de 35 a 30 el número máximo de estudiantes por aula en Bachillerato.
Catalán ha explicado que, hasta 2022, la caída de la natalidad iba acompañada de un descenso de plantillas, que llegó a situarse por debajo de la línea de natalidad. Desde el curso 2023-2024, la Consejería apuesta por incrementar el profesorado. Hoy la línea de docentes crece mientras que la de nacimientos sigue bajando, lo que sitúa la ratio global en torno a 7,66. Catalán, ha precisado que es una media entre el conjunto del alumnado y del profesorado, y no la ratio real de cada aula, de ahí que la Junta actúe por vía normativa en niveles concretos.
Sobre los próximos cursos, ha avanzado que la Consejería diseña nuevas reducciones: «No somos amigos todavía de prometer ciertas cuestiones hasta que las tengamos presupuestariamente cerradas, pero habrá todavía más guiños» a favor de bajar las ratios.
UNA DIGITALIZACIÓN CON SENTIDO
Por su parte, la directora general de Innovación e Inclusión Educativa, Carmen Gómez, ha destacado que la tecnología debe llegar a los centros y a las aulas, un proceso en el que Extremadura está inmersa, pero ha precisado que la Consejería no persigue «digitalizar por digitalizar». El objetivo es que todo el alumnado, con independencia de su lugar de residencia, acceda a una educación de calidad en igualdad de condiciones. Gómez, ha defendido una tecnología que conecte territorios, apoye a los docentes y ofrezca oportunidades a todos los estudiantes.
La directora general ha pedido también saber diferenciar dónde acaba la digitalización y dónde empieza el trabajo de siempre del alumnado, ya que, aunque en ocasiones existe la percepción de que toda la actividad educativa se desarrolla a través de pantallas y dispositivos móviles, la tecnología constituye una herramienta más al servicio del aprendizaje. La digitalización forma parte del trabajo, junto con la tarea de transmitir un buen uso de las tecnologías.
Gómez ha añadido que la Consejería refuerza la formación del profesorado para que los docentes puedan trasladar a los alumnos el bienestar digital y la humanización de las tecnologías. «Todo tiene que tener una vía humana», ha afirmado, para aprovechar al máximo la digitalización.